Cuando el mundo comenzó a darme miedo.
- 2 abr
- 1 min de lectura
Actualizado: 22 abr
Ansiedad generalizada: una aproximación al malestar cuando no se detiene
"De nuestras vulnerabilidades vienen nuestras fortalezas..."
S. Freud
Referencia DSM-V
No siempre es evidente cuándo comienza.
A veces no aparece a partir de un
hecho concreto,
sino como una sensación que se instala poco
a poco.
El mundo empieza a sentirse distinto.
Lo cotidiano deja de serlo.
Lo que antes parecía manejable… comienza
a desbordar.
No se trata únicamente de preocupación.
Es una inquietud constante.
Una tensión que no se apaga.
Como si algo estuviera por ocurrir,
aunque no haya nada claro que lo explique.
Se intenta entender.
Se intenta controlar.
Se intenta calmar.
Pero la sensación regresa.
En algunos casos, esto se nombra como
ansiedad generalizada.
Sin embargo, más allá del diagnóstico,
lo importante es que algo no logra encontrar
un lugar
y aparece como tensión, miedo o inquietud
persistente.
Esto puede manifestarse de distintas formas:
dificultad para descansar, sensación de alerta
constante, problemas para concentrarse o una
inquietud que se traslada incluso al cuerpo.
Pero reducirlo únicamente a sus manifestaciones
deja fuera una parte fundamental.
Porque no siempre se trata de “dejar
de sentirlo”,
sino de poder entender qué lo sostiene.
Psic. Claudia Escoto





















Comentarios