TIEMPO ...
- 17 abr
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Actualizado: 22 abr
Por Claudia Escoto
Algo no se sentía bien... durante el día no lo notaba.
Las ocupaciones lo cubrían.
Por las noches... aparecía.
Al principio era solo prolongar estar despierta.
Luego se volvía costumbre.
El tiempo se llenaba.
Pensamientos, pendientes...cualquier cosa
servía para no detenerse.
"No había nada que me quite el sueño",
me decía.
Pero algo insistía.
Poco a poco mi energía ya no era la misma,
Empecé a llegar tarde...
a veces ni siquiera llegaba.
Sin darme cuenta, todo comenzó a
desordenarse.
Me sentía cansada.
Irritable.
Lejana.
Estar con otros empezó a volverse difícil.
Solo quería volver a casa.
A ese lugar que sentía seguro.
La comodidad empezó a ocupar un espacio.
Cada vez más.
Era fácil.
No implicaba esfuerzo.
Todo estaba al alcance.
Y, sin embargo...
algo se iba apagando.
Sin notarlo, fui entrando en un estado de "pseudoconfort".
La "comodidad" fue invadiéndome.
El tiempo pasaba...y yo me estaba abandonando.
Y, sin embargo, nada parecía estar mal.
El día seguía.
La noche también.
Todo en su lugar...
excepto yo.
“A veces, es sólo eso:
Una vida sigue...
mientras algo de uno deja de estar."





















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